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domingo, 21 de abril de 2013

Curso con Debbie Brown: Carroza de Cenicienta

En el mundo de la decoración de tartas, una de las grandes cake-designer que existen, para mi, es Debbie Brown, especializada, sobre todo, en tartas infantiles.

Aprovechando su paso por Madrid, algo verdaderamente excepcional, conseguí plaza hace unos 4 meses (y aún no sé cómo) en uno de los cursos que impartía, para aprender a hacer esta Carroza de Cenicienta:

¡Todavía no me creo que yo haya hecho esta tarta!
Nos enseñó cómo, partiendo de los que veis en estas fotos de abajo, hacer esta tarta.


Más que por la tarta, me inscribí para aprender técnicas de modelaje y de montaje complicados en tartas, la utilización del pastillaje (que nunca había utilizado), ... y aprendí tantas cosas...¡vaya si aprendí! ¡Es increíble ver cómo trabaja! Y lo que más te alucina de Debbie Brown, es que sólo se sirve de un pequeño cuchillo, la parte de atrás de un pincel y palillos de dientes. La facilidad con los que los utiliza para hacer sus creaciones, te deja sin habla. Para ella, no hace falta tener millones de estecas para modelar y, ésta, es una de las cosas que la hacen grande. Aquí me tenéis con ella:


Aquí podéis ver algunos de los detalles del proceso (sólo pongo éstos del montón de fotos que tengo, para que no os aburráis, je, je...):



El curso se celebró en la escuela-taller de Virginia Churruca , Taller de Tartas, (colaboradora de "Master Chef" y presentadora del programa "Taller de Tartas" de Canal Cocina, entre otras muchas cosas...) y he de decir que me sentí como en casa. El trato, tanto por ella como el de sus asistentes Patricia y Alicia, es excepcional.


Aquí podéis ver la tarta cuando la acabé:


Y los ratoncines que acompañan a Cenicienta.



La tarta no nos la comimos, le espera un lugar más especial para ser disfrutada, del que todavía no puedo decir nada...

¡Espero que os haya gustado!

¡Mi primer premio!

Desde Canal Cocina, han sido tan amables de enviarme, para compartirlo con vosotros, el "trofeo" por haber sido uno de los ganadores del concurso de cupcakes que organizaban y ¡me he puesto muy contenta!


Es la primera vez que me presento a un concurso y, reconozco, que he tenido mucha suerte, porque había gente muy buena, que lleva más tiempo que yo en este "mundillo" y que se presentaron con recetas estupendas.

La receta escogida, de las que les envié, fue la de cupcakes de galleta, en la que sustituía la harina por galletas "maría"  pulverizadas. Podéis ver la receta aquí : http://canalcocina.es/receta/cupcakes-de-galleta-y-vainilla


¡Espero que la hagáis algún día y me lo comentéis!

lunes, 15 de abril de 2013

¡Muchos" Polaris" y amarilla!

Desde empecé a hacer tartas, mi hija, después de ver terminada cada una de ellas, siempre me pregunta lo mismo: "¿mamá, para mi cumpleaños me vas a hacer una?"

¡Y claro que se le la he hecho! Además, tenía muy claro cómo la quería: "¡con muchos Polaris y amarilla!"


Lo del color creo que lo entenderéis fácilmente y es que el amarillo es su color favorito. Pero lo de los "Polaris"... mejor os presento primero a Polari y luego os lo explico. Aquí lo tenéis:


Es este osito, que está continuamente despeinado y que, por más que lo lave, ya no se pone blanco. Pero es su osito, el más suave y blandito del mundo, con el que lee cuentos y con el que duerme desde que era una bebé... nos ha acompañado a todas partes, siempre viene con nosotros y, cómo no, tampoco podía faltar en esta tarta...


¡Polaris por todas partes!

Y es que mi peque ya no lo es tanto y ha cumplido 4 años... ¡Madre mía! Y ella quería tener una tarta muy especial, porque era la primera vez que hacíamos una fiesta con sus amiguitas.


Y no podía negarle esta tarta.

Lo que más le costó elegir fue el sabor, porque le encantan  el chocolate y el limón y no sabía cuál escoger... Al final ganó el primero: un bizcocho muy jugoso de chocolate (hecho con buttermilk) y crema de chocolate (aunque para "suavizar" un poco, puse una capa de nata vegetal sin que se enterara, je, je...). La capa de fuera, también es nata, coloreada de amarillo (¡cómo no!)


No tengo foto, con las prisas y los nervios se me olvidó hacerles alguna, pero también hice unos cupcakes de limón rellenos de lemoncurd y terminados con nata, por si había alguien que no fuese muy "adicto" al chocolate, que les encantaron a todos.

Cuando la terminé, me dí cuenta que es una de las tartas que he hecho que más me ha gustado, no sólo por  lo que significa, sino por lo tierna y graciosa que, creo, quedó.

Lo que no quedó fue tarta... sólo se salvó el número 4 y la escalera con el osito (¡el único que se salvó!), que los tengo bien guardaditos.

¡Disfruté muchísimo viendo la cara que puso cuando vió la tarta terminada y por lo bien que se lo pasaron!

Pero, aunque la fiesta pasó, ya está pensando en su tarta del año que viene... je,je...

Y sólo me queda decir que la adoro y que es mi tesorete, y que, tanto su padre como yo, no podríamos vivir sin ella.

¡Te quiero pizco ratonero!

Espero que os haya gustado.

lunes, 8 de abril de 2013

Ho, Ho, Ho, Ho, un gran pirata soy!!!

Como ya comenté en el post de la tarta Baby Einstein, hay muchos días especiales y fechas importantes cuando tienes un hijo pero, para mi, una de ellas es su primer cumpleaños.
 
Y pensar que, cuando Eric sea mayor, en las fotos de ese primer cumplaños, vea mi tarta, me hace sentir como mariposillas en el estómago...


Querían que fuera de piratas porque a su papá le llaman "pirata" desde que era muy pequeño, por una cicatriz que tiene en un ojo, je, je...


Me encantó hacer este pulpo, ¡creo que quedó muy gracioso!


Y no podía faltar una figura representando al homenajeado.


Era una tarta clásica de cumpleaños: bizcocho de vainilla y crema de chocolate. Y por lo que  comentaron, ¡estaba buenísima!

 
Espero que cuando el peque la vea en un futuro, se le dibuje una gran sonrisa.
 
¡Y espero, también, que os guste a vosotros!

lunes, 1 de abril de 2013

De una abuela y su nieta.

Pues eso es lo que me pidió Sergio.
 
Se iba a celebrar el cumpleaños de su chica y la abuela de ésta y quiso regalarles una tarta. Y la idea que me propuso me encantó: una tarta que representara la casa que tienen en el pueblo, con una figura de cada una de ellas.
 

Aquí está la abuela:


Y aquí su chica, con una cámara de fotos y el perrillo de la familia, tal como me pidió Sergio. Además, otra cosa cuirosa que me pidió, fue que llevara unos vaqueros rotos, ya que a ella le gustan y su abuela siempre le está "echando la bronca" por eso, je, je...


¡Creo que quedó bastante chula!


La tarta estaba hecha con un bizcocho de chocolate blanco, relleno de nata y mermelada de frambuesa y les encantó. Las figuras fueron indultadas y (salvo las banderolas), de lo demás, ¡no quedaron ni las migas!!

¡¡Espero que os haya gustado!!

domingo, 24 de marzo de 2013

Sobras de ganaché o un brownie delicioso

Que sí, que sí...

Sobras de ganaché de chocolate.


De una de las tartas que hice (y que ya pondré el post pirata), me sobró bastante ganaché de chocolate de la cobertura. Y sí... sé que podría habérmelo comido a cucharadas, untado en pan, en galletas, haber hecho trufas... lo sé... 

Pero se me ocurrió aprovecharlo e intentar hacer esta receta añadiendo algunos ingredientes más y, lo que podría haber sido una merienda sólo para uno (je, je...), se convirtió en un delicioso brownie para seis personas (o cuatro muy golosas). 

¡Comenzamos!

INGREDIENTES:

 
- 180 g de ganaché de chocolate negro (o, en su defecto, derrite y mezcla 90 g de chocolate en 90 ml de nata líquida muy caliente y deja enfriar -¡ya tienes el ganaché!-)

- 4 ó 5 nueces peladas, un poco a tu gusto (o puedes no echarlas, o sustituirlas por avellanas, almendras, arándanos secos, etc...)

- 25 g de harina.

- 1/4 de cucharadita de levadura química en polvo.

- 10 g de cacao amargo en polvo.

- 25 g de mantequilla sin sal.

- 20 g de gotas de chocolate negro.

- 50 g de azúcar moreno.

- 1/2 cucharadita de esencia de vainilla.

- 2 huevos tamaño L.


PREPARACIÓN:
Precalentamos el horno a 170 º, con calor arriba y abajo y sin ventilador.

Mezclamos los huevos con el azúcar hasta que blanqueen, estén bien integrados y muy espumosos.


Derretimos la mantequilla, se la añadimos al ganaché y mezclamos bien. Quedará como una crema.


Cambiamos las varillas por una espátula y echamos esta crema de chocolate a la masa, mezclando con movimientos suaves y envolventes. Seguidamente, echamos la esencia de vainilla.


Ahora mezclamos y tamizamos los ingredientes secos (harina, levadura y cacao) y los integramos a la masa anterior.


Llegó la hora de personalizar tu brownie. Éste es el momento de añadir los trocitos que más te gusten. En mi caso: nueces y gotas de chocolate negro (y no olvides reservar unos poquitos para adornar por encima y así saber qué lleva por dentro).

Engrasamos un molde de unos 18 cm de diámetro y echamos la masa en él. En mi caso he optado por esta fuente de cerámica de horno, que me encanta, de unos 20 cm de largo por 12 de ancho. Por encima, ponemos las gotas de chocolate y nueces que habíamos reservado.



Lo introducimos en el horno unos 30 minutos. Recuerda que este dulce no debe hacerse del todo: tiene que quedar jugoso y pegajoso por dentro, con la capa crujiente de la superficie... y este quedó... ¡¡¡ÑAM!!!

 

Este era el aspecto que tenía por dentro. De los trozos que se sacaron, no tuve tiempo de hacerles foto... no me dejaron... je, je...


¡Estaba buenísimo! Y si ya lo acompañas de un buen helado (nata, vainilla, fresas,...) y salsa de chocolate... ¡pecado!

Nosotros no le echamos nada, como os he dicho, ¡¡no dio tiempo!!

¡Espero que os guste y lo hagáis!



jueves, 21 de marzo de 2013

¿Cómo quieres que sea tu tarta?


Pues eso es lo que le preguntaron a María.

Ella empezó a pedir muchas cosas, pero Mayca, su madre (que también me encargó la tarta de Cocinero), lo tuvo claro: quería que saliera un Pet Shop, un Pin y Pon y, sobre todo un Kiko Nico (el peluche de Imaginarium) con el que María duerme abrazada todas las noches y que adora. Y así quedó:


Al final la única condición que puso María fue que, algún sitio de la tarta, llevara Peta-Zetas, (sí, esos pequeños trocitos de caramelo que explotan -suavemente- en la boca). Y fue bastante complicado, porque ¡reaccionaba con todo!... al final, debajo de los lunares que van en la parte de arriba, había agujeros rellenos de la golosina, ¡aunque no pudieron aguantar mucho!

Parece ser que la peque no consintió que tocaran a los muñecos, je,je y menos a este pequeñín:


Pero es que estos dos también se salvaron:


El bizcocho era de chocolate, relleno de crema de fresa y cubierta de ganaché de chocolate y ¡¡ les encantó!!

¡¡Espero que también os haya gustado a vosotros!!